En clínicas y laboratorios, mantener la precisión de los equipos clínicos es esencial para garantizar resultados fiables y seguridad en los pacientes. A continuación, presentamos estrategias clave para asegurar su óptimo funcionamiento.
1. Calibración periódica y documentada
La calibración debe realizarse según recomendaciones del fabricante. Llevar un registro detallado con fecha, técnico responsable y resultados permite detectar desviaciones y planificar mantenimiento preventivo.
2. Limpieza y mantenimiento de rutina
Implementar protocolos de mantenimiento preventivo, incluyendo limpieza de sensores, superficies y componentes internos, evita errores derivados de residuos o desgaste.
3. Formación continua del personal
Capacitar al equipo sobre uso correcto, cuidados y señalización de fallas promueve una cultura de calidad. Instruir en el reconocimiento de ruidos fuera de lo normal o lecturas inconsistentes es clave.
4. Control ambiental adecuado
Variables como temperatura, humedad y polvo pueden influir en la precisión de los instrumentos. Usar sistemas de climatización, filtros y mantener ambientes limpios prolonga su estabilidad.
5. Uso de repuestos y consumibles certificados
Trabajar con piezas originales y calibradores certificados asegura que los algoritmos internos no se vean alterados. Reemplazar componentes desgastados con repuestos homologados por el fabricante mantiene la fiabilidad.
6. Registro y análisis de desviaciones
Llevar un log de incidencias permite analizar tendencias: si varios instrumentos presentan variaciones similares, es posible identificar fallas en origen y realizar ajustes globales.
7. Contratación de mantención profesional externa
Contar con servicios técnicos especializados garantiza revisiones profundas, detección de fallas ocultas y emisión de certificados de calibración trazables, fundamentales para auditorías y acreditaciones.
Resumen de beneficios
- Resultados precisos: diagnósticos más confiables y tratamientos oportunos.
- Mayor vida útil de los equipos: ahorro a largo plazo.
- Cumplimiento normativo: estándares de calidad y acreditaciones.